La comunidad de fe: Comunidad de base
Publicado por bartolomeamigoniano en Marzo 28, 2008
Son muchas las definiciones que se han dado de comunidad. Veamos la que ofrece el CELAM: “Comunidad local o ambiental, como un grupo homogéneo, y que tenga una dimensión tal que permita el trato personal fraterno entre sus miembros… Es el primero y fundamental núcleo eclesial, que debe, en su propio nivel, responsabilizarse de la riqueza y expansión de la fe, como también del culto que es su expresión. Ella es, pues, célula inicial de estructuración eclesial y foco de la evangelización, y actualmente, factor primordial de promoción humana y desarrollo.”
Por la gran diversidad de comunidades más bien vamos a recorrer una serie de rasgos que son comunes a todas. Podemos describir la comunidad cristiana como grupo social de base, de naturaleza eclesial, formado por creyentes iniciados y adultos en la fe, con un compromiso evangelizador y transformador, una liturgia viva, cuyo sujeto es la asamblea, y un ministerio corresponsable compartido. Dicho de otro modo, es un grupo de creyentes que busca con seriedad una «vida fraternal», se propone una «profundización en la fe», celebra asiduamente una «liturgia propia», vive el «compromiso con el mundo» en una actitud evangélica y evangelizadora y comparte una «responsabilidad ministerial». Examinemos estos constitutivos.
a) Grupo social de base
Las comunidades están construidas sobre unas relaciones interpersonales profundas tanto afectiva como efectivamente. Por ello, el número de los componentes no suele ser muy elevado. El amor se suele traducir efectivamente en una comunión de bienes según el modelo de los Hechos de los Apóstoles que, con frecuencia, suele romper los límites de la comunidad para compartirlos con el resto de la Iglesia o con distintas necesidades de los hombres. La comunión en la fe se construye sobre la comunión interpersonal humana a la vez que la vivencia comunitaria de la fe hace profundizar en esta relación interpersonal. Y gracias a este amor concreto y realizado, los miembros de las comunidades se abren a la relación y al amor de toda la Iglesia.
En el seno de las comunidades se suele dar la mezcla de personas distintas por su edad, situación, ambiente, etc. Si hemos dicho que la comunidad intenta traducir el nivel más elemental y concreto la realidad y el ser de toda la Iglesia, es lógico que ellas sean signo y muestra de la unidad en el Pueblo de Dios de todos los hombres.