La Comunidad de fe: Creyentes iniciados y adultos en la fe
Publicado por bartolomeamigoniano en Abril 15, 2008
A la hora de edificar hoy una comunidad cristiana se advierte que la iniciación a la fe de la mayoría de los cristianos ha sido tan insuficiente como precaria. Hemos heredado costumbres religiosas, rutinas sacramentales, ideologías pseudocatólicas. Son pocos los cristianos convencidos, escasos los creyentes formados y reducido el número de los que unen fe y compromiso liberador. Sabemos, incluso por los relatos evangélicos, que los cristianos serán siempre pocos y que el rebaño será pequeño, porque las exigencias de Cristo son radicales. Precisamente, la comunidad trata de que los testigos de la fe sean cristianos hechos y derechos en medio de la sociedad.
Las comunidades tienen sus procesos de formación integral en la fe. Integral quiere decir que no se conforman con una formación intelectual o de conocimientos, sino una formación e introducción de toda la vida en la fe. Son procesos catecumenales que llevan a la persona a la progresiva conversión, a la maduración de su bautismo, a la plenitud de lo que ser cristiano es y comporta. Las comunidades quieren ser un proceso continuo de formación e introducción en la vida cristiana. Una comunidad de creyentes debe estar en situación de maduración continua de su fe. En la comunidad eclesial unos son para los otros catequistas; la catequesis es creadora de comunidad y la comunidad promotora de catequesis.